
Me ha enseñado todo esto, es que lo único que nos frena es el miedo. Vivimos aterrados a lo que pueda
sucedernos si hacemos esto o si por algún casual sacamos valentía para hacer esto otro. Pero piénsalo. Tienes
todo el tiempo que necesites, no hay prisa.
¿Cómo vas a aprender si nunca cometes errores? ¿Cómo seguirás adelante si nunca te has echado atrás? He aprendido
que la vida está para eso, para fallar, para equivocarse y decir ''no me volverá a pasar'', y volver a equivocarse una
y otra, y otra vez más. Para aprender a valorar valorando a quien menos lo merece, para enamorarse perdidamente de la
persona equivocada, y es que sino el día de mañana no te darás cuenta de quién es el correcto. Nunca sabrás lo que es
el rechazo si nunca te dan la espalda, jamás conocerás lo que es la alegría si nunca pruebas la tristeza, tampoco conocerás
la importancia de una persona si jamás has perdido alguna ,y además, nunca sabrás qué te espera si no te arriesgas.
Así que lucha, está en tu mano reaccionar. Que la vida está para vivirla, para lanzarte de cabeza, y si chocas te
levantas y te vuelves a tirar, sin que nadie te frene, sin cerrar los ojos. Porque mientras tú te los tapas, los demás
se aprovechan de lo que te estás perdiendo, y al fin y al cabo, la realidad seguirá esperándote. ¿A tí no te cansa ir
a ciegas por la vida?